¿Quieres saber cuál es el proceso de curación de un tatuaje? MADE INK BILBAO TATTOO STUDIO te ayuda a resolver tus dudas

Probablemente, os habréis hecho esta pregunta muchas veces: ¿cuánto tarda en curarse un tatuaje? Pues bien, con este post, MADE INK BILBAO TATTOO STUDIO quiere ayudarte a resolver tus dudas.

En nuestra experiencia, hemos constatado que una cuestión que, a menudo, suele suscitar dudas a alguien que decide hacerse un tatuaje es, precisamente, cuál es el proceso para su curación. A nadie se le escapa que, antes de tatuarte, los aspectos cruciales a tener en cuenta son esencialmente dos: uno, elegir el diseño adecuado y, dos, acudir al artista del tatuaje idóneo para  ejecutarlo, que sea un profesional cualificado y que, como es obvio, cumpla con todos los requisitos exigidos en materia de seguridad e higiene.

Sin embargo, a veces se nos olvida que, después de tatuarte, tras salir del estudio con tu tatuaje recién hecho, hay otro aspecto que es tan importante o aún más, si cabe, que los dos anteriores: respetar estrictamente y desde el principio todas las recomendaciones y consejos de cuidado que tu artista del tatuaje te facilite (¡recuerda que tu nuevo tatuaje es una herida abierta!), ya que de ello dependerá, en gran medida, que el tatuaje cure como tiene que curar y, en definitiva, que el resultado final del tatuaje se mantenga con el paso del tiempo como debe hacerlo.

proceso curación tatuaje
Tatuaje fresco
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Tatuaje curado

Lo primero que debemos destacar es que el proceso de curación de un tatuaje no es idéntico en todos los casos, ya que dependerá de cada persona (cada cuerpo es un mundo), así como del tamaño del tatuaje, la zona tatuada, si el tatuaje ha sido realizado en negro y gris o a color…Todos ellos son factores que influyen o pueden influir en el proceso y tiempo de curación “normal” de un tatuaje. Ahora bien, sin perjuicio de ello, como regla general, el proceso de curación de un tatuaje atraviesa por tres fases o etapas: fase inicial (días 1 a 3), fase intermedia (entre los días 4 y 7) y fase final (desde el día 8 hasta cumplirse dos o tres semanas desde su realización). Te explicamos a continuación en qué consiste cada una de ellas y cuáles son sus principales características:

1. Fase inicial de curación (días 1 a 3)

La etapa inicial de curación abarca, aproximadamente, los dos o tres primeros días tras la realización del tatuaje. Durante esos primeros días, lo más habitual es que el tatuaje supure, expulsando una mezcla de plasma junto a pequeñas partículas de tinta, todo ello como respuesta natural del cuerpo ante la introducción en él de una sustancia extraña, ante la que el cuerpo reacciona tratando de expulsarla. También es completamente normal que en estos primeros días aparezca enrojecimiento, hinchazón, sensibilidad y dolor, pues, insistimos, el tatuaje recién hecho es una herida abierta.

Lo más importante durante esta etapa inicial de la curación es mantener el tatuaje muy limpio, lavándolo con agua tibia y jabón de pH neutro, con movimientos suaves, evitando siempre productos abrasivos y/o perfumados que pudieran dañar la piel tatuada.

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2. Fase intermedia de curación (entre los días 4 y 7)

Durante la etapa intermedia de la curación -que suele prolongarse alrededor de tres o cuatro días (ya hemos dicho que no es una ciencia exacta, por lo que, quizás en tu caso particular, dure menos o se alargue algún día más)-, comienza a aparecer el picor en la zona tatuada, así como la formación de finas costras. Llegados a este punto, la tarea de lavado y limpieza del tatuaje deberá completarse con la aplicación de una ligerísima capa de crema especifica de curación, pero, eso sí,  siempre en pequeñas cantidades y sin abusar para no provocar una sobrehidratación de la zona que pudiera resultar, en último término, contraproducente para el tatuaje, ralentizando su curación.

proceso curación tatuaje

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En esta fase intermedia del proceso de curación, hay dos cuestiones a las que se debe prestar especial atención: por un lado, no rascarse para no causar daños en el tatuaje (sabemos que el picor puede resultar molesto o irritante pero no queda otra que aguantar) y, por otro, extremar al máximo las recomendaciones de cuidado facilitadas por tu artista del tatuaje para evitar que esas pequeñas costras acaben convirtiéndose en postillas más grandes y/o más gruesas que, al caerse, pudieran llegar a arrastrar parte de la tinta introducida en la piel, comprometiendo con ello el resultado final del tatuaje.

3. Fase final de curación (desde el día 8 hasta cumplirse dos o tres semanas)

Y llegamos a la etapa final de curación del tatuaje. Durante esta fase, habrá de continuarse con la aplicación diaria de la crema de curación del tatuaje para ayudar a una correcta cicatrización de la herida.

Lo más característico de esta etapa es la descamación de la zona tatuada, es decir, la piel comenzará a desprenderse (como cuando nos pelamos después de habernos quemado con el sol), por lo que es muy importante no arrancar ni tirar de esas pieleproceso curación tatuajes que se van desprendiendo (¡ten mucho cuidado al aplicarte la crema de curación!), sino dejar que se vayan cayendo solas a su debido tiempo, ya que, de lo contrario, esas pieles podrían llevarse consigo parte de la tinta.

Culminada esta fase final, el tatuaje ya podrá considerarse sustancialmente curado: la piel recuperará su textura normal, el tatuaje comienza a integrarse completamente y se “asienta”, de modo que sus tonos, colores y sombreados empezarán a mostrar su verdadera intensidad.

Recuerda que, una vez que el tatuaje se haya terminado de “pelar”, se habrá completado la regeneración de la piel en su capa más superficial, pero no así, en cambio, la regeneración total en sus capas más profundas, lo cual, dependiendo de la zona tatuada, de la persona o del tamaño del tatuaje, puede tardar varios meses o, incluso, en algunos casos, hasta un año. Por ello, hasta que eso ocurra, resulta esencial mantener ciertas precauciones como, por ejemplo, no exponer el tatuaje al sol sin haberte aplicado previamente una crema solar con un factor de protección muy alto.

¡Ojo! Aquí te hemos contado cuáles son las fases de un proceso de curación normal o estándar, es decir, sin contratiempos o incidencias, por lo que, ante cualquier eventual problema durante la curación de tu tatuaje, no dudes en consultar a tu artista del tatuaje quien, si es necesario, podrá ofrecerte consejos o recomendaciones adicionales; o, incluso, en acudir a tu médico en caso de complicaciones extraordinarias o persistentes en la curación.

En conclusión, si bien el proceso de curación de un tatuaje no es, en principio, complejo, sí requiere de tu máxima atención ya que deberás seguir escrupulosamente todas las instrucciones que tu artista de tatuaje te facilite con el fin de evitar complicaciones indeseadas y de asegurar, en definitiva, que el resultado final de tu tatuaje sea óptimo y perdure correctamente con paso del tiempo. No tengas prisa, respeta los tiempos y tu tatuaje te lo agradecerá 😊.

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